IdeasEN

Overthinking + Autoexigencia

Por Elías NuevoAutoconocimiento
Original en español

¿Qué pasa cuando juntas el “overthinking” con la autoexigencia? Que pueden formar una mezcla muy difícil de gestionar.

Vamos por partes.

¿A qué estoy llamando “overthinking”? A esa tendencia a darle muchas vueltas a las cosas. A dedicar minutos, a veces horas, a analizar pasado y futuro. Generalmente en negativo, porque hacia ahí nos suele llevar la mente. ¿Aplica esa tendencia a todas las situaciones, a todos los temas? No, no todos los temas pesan igual, y en mi caso el peso no es tanto la importancia en sí sino una combinación de factores: incertidumbre vs. seguridad, intranquilidad vs. tranquilidad, confianza vs. falta de confianza, madurez propia, experiencias vividas… Y, por supuesto, mi propia herencia. Las experiencias vividas y, sobre todo, la interpretación que he hecho de ellas. Esa interpretación es completamente real dentro de mi cabeza, y la he ido construyendo durante años, apoyándola en argumentos que para mí tienen todo el sentido del mundo. Sin embargo, muchas probablemente serían fáciles de desmontar para un tercero.

¿Y la autoexigencia? “No valgo lo suficiente”, “Mira lo que tiene él/ella que yo no”, “tengo que demostrar algo a alguien”. Son frases que pensamos, consciente o inconscientemente. Y, de nuevo, esas creencias no suelen estar basadas en hechos objetivos, sino en interpretaciones que nosotros mismos hemos construido, y que caen muchas veces en la misma trampa de nuestra mente que cuando hablamos del overthinking. Y es aquí cuando entra esa exigencia tan alta que nos imponemos a nosotros mismos, y que nos hace estar en constante alerta, preocupación, y en muchas ocasiones puede llegar a generar ansiedad, miedos o inseguridades.

Estamos subiendo la barrera para nosotros mismos mientras la dejamos mucho más baja para los demás.

¿Y si juntas las dos cosas al mismo tiempo, el darle vueltas junto con la autoexigencia? Se siente en la cabeza como una “bomba de relojería” a punto de estallar. Hay cosas reales, pero tu película suele ir mucho más allá.

Ninguna de las dos es mala en una proporción razonable. Probablemente parte de quién soy hoy se explica por ellas. Me han ayudado a mejorar, aprender, anticipar problemas, pensar con más estrategia y entender mejor a las personas.

Sin embargo, en situaciones de alta intensidad, entras en un bucle de overthinking y de autoexigencia constante que se retroalimentan entre sí, buscando argumentos y señales para confirmarse y hacerse más fuertes dentro de tu cabeza. Si no lo trabajas puedes pasarlo bastante mal. Quieres hacerlo mejor, estar mejor valorado, llegar más alto… y acabas dedicándole una cantidad de energía que no guarda relación con el beneficio que obtienes. Ni con la importancia real del problema.

Ahí nace la necesidad de control. Intentas controlar el resultado exigiéndote un poco más. Y, sin darte cuenta, acabas intentando controlar algo que nunca ha estado bajo tu control: la incertidumbre. Y empiezas a intentar entenderla, aceptarla y convivir con ella.

Recibe las próximas Ideas

Si quieres, te escribiré cuando publique una nueva Idea. Sin frecuencia fija.

Recibirás únicamente nuevas Ideas de DFE. Puedes darte de baja cuando quieras.

Política de privacidad